El Templo Shaolin hoy

El templo Shaolin hoy

Desde que en 1996 visitara por primera vez este mítico y legendario lugar, se han producido tantos cambios importantes que, para aquellas personas que lo han visitado recientemente, sin conocer lo que era antes, puede resultar absurdo hablar de espiritualidad y raíces de las Artes marciales chinas.

Shaolin y su entorno, (porque ya no se trata exclusivamente del propio templo), se han convertido en un lugar de obligada visita turística, tanto para turistas nacionales como foráneos. Cada día lo visitan aproximadamente unas 5.500 personas.

Todo su entorno ha recobrado su singular belleza y paz que antaño poseía, y que poco a poco se fue perdiendo a raíz de su creciente popularidad por todo el mundo, que convirtieron el lugar en un mercadillo. Un entorno de cuidada belleza natural, con miles de árboles y densa vegetación, incluyendo un inmenso bosque de bambú, es lo que ahora podemos encontrar.

Ya no se permite la aglomeración de vehículos, puestos y pequeños tenderetes a sus puertas. Todo está absolutamente limpio y bien cuidado. Ese jolgorio y ruido tan molesto para la supuesta paz del lugar, se ha desvanecido, devolviendo a este milenario lugar, un profundo silencio y tranquilidad.

Pero para los nostálgicos de las Artes Marciales y la leyenda y mito de Shaolin, ciertamente se ha perdido “algo”...

El Kung-fu de Shaolin

Aquél que llega aquí buscando la leyenda sobre los monjes guerreros de Shaolin, seguramente se sentirá defraudado y desilusionado. Por ningún lado encontrará algo que le pueda recordar esta idea, salvo algunos monjes aislados que están absortos en sus tareas.

Si bien esto nos puede conducir a pensar que en Shaolin ya no queda nada de espiritualidad ni de práctica de las Artes Marciales, esto no es así, pues lejos de miradas curiosas de los miles de turistas, se sigue practicando Kung-fu. Pero si hace algunos años, con esta imagen se comerciaba, esto ha cambiado radicalmente.

Los verdaderos Maestros siguen estando ahí, pero ya no se les puede ver con tan suma facilidad. No quieren ser molestados en sus prácticas por curiosos o por turistas ávidos de hacerse una foto con ellos. O por aquellos que dinero en mano, quieren comprar la condición de “discípulo representante”... Están algo cansados de esto.

Los Maestros como Shi Dechao, Shi DeYang, Shi DeJian, Shi Xing Bao, Shi Dechan, Shi Yan Lu y muchos otros siguen enseñando su arte. Solo ocasionalmente se dejan ver en público realizando alguna demostración. Siguen enseñando a un número reducido de discípulos y siempre a puerta cerrada. Algunos de ellos, como es el caso de Shi DeYang, incluso tienen su propia escuela en Dengfeng.

O el famoso Shi DeJian, que vive casi retirado en el templo San Huan Zhai de la montaña Shaoshi, que no quiere saber nada del Wu-shu de Shaolin, de turistas y maestros occidentales... Él no vende nada, no comercia con su Kung-fu ni con sus conocimientos y aboga por una vida sencilla, retirado en la montaña. Atiende a personas que van a visitarle buscando ayuda medicinal...

Entrenar en Shaolin

Cuando hablo de entrenar en Shaolin, estoy haciendo referencia a las circunstancias y condiciones tan especiales que rodean este hecho, más que al trabajo físico o pedagógico que supone. En el sentido tradicional, ya no es posible hacerlo, a menos que seas discípulo directo de alguno de los Maestros mencionados, y aún así, has de participar necesariamente en todos los aspectos que el entrenamiento conlleva, es decir, levantarte a las 5 de la mañana, realizar los rezos, cantos y meditaciones de la mañana, y solo después llega la práctica del Qi-gong y del Kung-fu tradicional. Esto aclara necesariamente una cosa importante, el hecho de que una condición indispensable es ser Monje budista.

Aún así, si lo deseas, puedes negociar tu entrenamiento con alguna de las escuelas, pero entrenando dentro del templo. Las condiciones son de risa... si pagas un dinero extra y no te importa entrenar bajo la curiosa mirada de miles de turistas... podrás luego decir que has entrenado en Shaolin...

A las 8 de la mañana, el entrenamiento de los monjes en el templo ha finalizado. Entonces se abren las puertas para los visitantes, y el lugar adquiere otra dimensión, la que todo el mundo ve. Y este es el Shaolin que los turistas, sobretodo occidentales podrán retener en su mente y en sus cámaras. El Shaolin verdadero, de profundas raíces y recuperadas tradiciones ancestrales, permanece oculto.

El Maestro Shi Dechao, durante una de sus clases, me comentaba – “Shi Yan Jia, practicas bien porque tienes el corazón aquí, en la esencia de este lugar. Tu mente no está contaminada con la imagen externa de Shaolin. Así tu Kung-fu será profundo, desde el interior. Explica esto en tu país, cuando regreses”.

Hoy en día, para aprender Kung-fu o Wu-shu de Shaolin, no es necesario estar en el Templo. En muchas de las escuelas de Dengfeng, puedes adquirir un nivel técnico considerable en relativamente poco tiempo.

Ocurre que muchos occidentales van buscando la imagen, persiguen una idea, más que aprovechar lo práctico, es decir, quieren que sea uno de los grandes maestros los que le enseñen. Seamos sinceros y reconozcamos que esto, solo lo queremos porque luego buscamos vender una imagen, que nos consolide como “Discípulo directo” de tal o cual Maestro. Buscamos nuestra propia exaltación del ego, que reafirme ante nosotros y ante los demás, quién somos o pretendemos ser.

Yo nunca tuve que elegir Maestro ni fui allí en busca de nadie. Acepté las enseñanzas de cualquiera que me pudiese enseñar algo, sin importarme ni su nombre ni su fama. Y he aprendido mucho de muchos desconocidos Maestros e Instructores, incluso de alumnos de los mismos. Y me siento muy agradecido por ello. Y esto me ha llevado a encontrarme con el interés por mi persona, por parte de algunos de estos Maestros, que finalmente, sin yo buscarlo, me han aceptado como Discípulo. Y me siento afortunado de poder decir con orgullo y respeto quienes son mis Maestros, sin que ello signifique que pretenda vender nada.

Shaolin para mi, significa muchas otras cosas, que no necesariamente tienen que ver con el Kung-fu. Aprender técnicas, conceptos lo puedo hacer perfectamente fuera de sus muros.

El entrenamiento

Nuestro equipo, compuesto por Eva Campos, Tina Keil, Patricia Vercruyce, Jorge Wu, Paco Muñoz, Javier García y Jesús Bartolomé entrenarían en la escuela EPO WU YUAN, una de las más grandes de China, situada justo a la salida de la ciudad de Dengfeng. Es la escuela escogida, ya durante 6 años, por nuestra asociación en España para realizar cursos y entrenamientos en China.

Con cerca de nueve mil alumnos, esta escuela está cosechando una enorme cantidad de éxitos a todos los niveles. El nivel técnico de sus alumnos es impresionante, contando con numerosos campeones de China en Wu-shu, Sanda y Juai Jiao. Tienen ocho equipos de exhibición, algunos de ellos actualmente en gira por Europa.

El entrenamiento para nosotros se dividiría en dos turnos de dos horas cada uno, uno por la mañana y otro por la tarde, donde se trabajaría invariablemente Jibengong, estiramientos, potencia, saltos y formas a mano vacía y con armas. Dentro del aspecto técnico aprenderíamos las formas tradicionales Dahongquan, Chaoyangquan, Xixingquan, Yangjiaqiang (lanza), Pudao, y Tanglangquan.

Ya desde el primer día, nuestro Maestro, el monje Shi Yan Fang, imprimió al entrenamiento un ritmo muy fuerte, ayudado en su labor por otro destacado miembro de la escuela, Zhang Shu Ming (2 veces sub-campeón de China con el palo largo).

Tuvimos el privilegio de ser invitados a realizar una demostración durante la celebración del 10º aniversario de la escuela, al que asistieron entre otras autoridades, mi Maestros Shi Yong Xin (Abad del Templo Shaolin) y Shi DeChao, Shi DeJian, Shi DeYang, y algunos de los directores de las universidades de Wu-shu de Beijing, Wuhan, Shanghai y otras ciudades importantes, además de los presidentes de las distintas federaciones de Wu-shu y Kung-fu de China. Fue un evento magnífico, algo deslucido por la lluvia, pero lleno de colorido y fuerza. Muchos de los Maestros mencionados nos felicitaron por nuestra pequeña exhibición.

El evento, en el que habría sobre unos ocho mil espectadores, fue televisado por cadenas regionales de Televisión y tuvo bastante cobertura de otros medios especializados.

Durante tres semanas, tuvimos la ocasión de vivir el Kung-fu en su raíz, sintiendo que todo a nuestro alrededor, tenía que ver con él. Ver a diario a miles de jóvenes y niños practicando con esa pasión, esa fuerza, te llena de ánimo para tratar de mejorar día a día. Cuando ves que lo importante no es el traje o uniforme, ni el estado del arma con que practicas, ni la condición climática, ni el suelo, sino que lo importante es tu propia motivación, algo te impulsa a seguir entrenando cada día más fuerte.

Y hay que vivirlo aquí, en tu propia piel; Sentirlo hasta la médula, para que puedas comprender lo que significa aprender Kung-fu (o Wu-shu) en Shaolin. Los falsos tópicos, los estereotipos, las leyendas exageradas, la desinformación, las decenas de “Maestros Shaolin” occidentales, los grados y certificados,... todo resultará tener sus ‘pies de barro’, que caerán por sus propios pies, y te despojará de la venda de tus ojos.

Shaolin sigue siendo Shaolin, mal que le pese a algunos que hablan mal de este lugar. Solo hay que verlo desde los ojos del corazón, y no desde los tópicos y desde nuestros propios intereses personales.

Interesados en entrenar en Shaolin, pueden ponerse en contacto con la sede de nuestra asociación, y le facilitaremos cualquier información al respecto.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Hola me llamo Oscar y nesesito que me digais algun templo donde ingresar mi vida nesesita un espacio mi mail powerhorse84@hotmail.es
Anónimo ha dicho que…
existe algun templo shao lin hoy en dia donde ingresar para ser sacerdote y apreender su maravillosa sabiduria
mi mail perfectsoftware@live.com.ar
por favor si me podian ayudar urgente necesito saberlo gracias

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