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Mostrando las entradas etiquetadas como Cuentos

Un cuento para reflexionar...

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            Una noche, mientras se hallaba en oración, el hermano Bruno se vio interrumpido por el croar de una rana. Pero, al ver que todos sus esfuerzos por ignorar aquel sonido resultaban inútiles, se asomó a la ventana y gritó: “¡Silencio! ¡Estoy rezando!”.              Y como el hermano Bruno era un santo, su orden fue obedecida de inmediato: todo ser viviente acalló su voz para crear un silencio que pudiera favorecer su oración.              Pero otro sonido vino entonces a perturbar a Bruno: una voz interior que decía: “Quizás a Dios le agrade tanto el croar de esa rana como el recitado de tus salmos...” “¿Qué puede haber en el croar de una rana que resulte agradable a los oídos de Dios?”, fue la displicente respuesta de Bruno. Pero la voz siguió hablando: “¿Por qué crees tú que inventó Dios el s...

¡Como los muertos!

Cierto día, un viejo maestro llamó a su discípulo y le dijo:         “Ve al cementerio y allí, entre las tumbas, grita todo lo que puedas a los muertos. Escúpeles, tírales piedras. Insúltales con las palabras más soeces que conozcas. Espera un rato y luego regresa aquí…”       El discípulo se encaminó pensativo hacia el lugar señalado por su maestro y una vez allí, con cierta timidez al principio, comenzó a lanzar toda clase de improperios e insultos en voz alta. Lanzó piedras sobre las lápidas y les escupió, tal y como se lo había pedido su maestro… Se sentó durante un rato expectante, a ver que sucedía, si es que tenía que suceder algo… pero nada, solo obtuvo un profundo silencio como respuesta…         Luego regresó junto al maestro, esperando alguna explicación…         El maestro preguntó:         ...

El valor de las cosas

"Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?" El maestro, sin mirarlo, le dijo: -Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después…- y haciendo una pausa agregó: Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar. -Encantado, maestro -titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas. -Bien- asintió el maestro.   Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho, agregó- toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. V...

Cuentos....

Se encontraba una familia de cinco personas pasando el día en la playa. Los niños estaban haciendo castillos de arena junto al agua cuando, a lo lejos, apareció una anciana, con sus canosos cabellos al viento y sus vestidos sucios y harapientos, que decía algo entre dientes mientras recogía cosas del suelo y las introducía en una bolsa. Los padres llamaron junto a sí a los niños y les dijeron que no se acercaran a la anciana. Cuando ésta pasó junto a ellos, inclinándose una y otra vez para recoger cosas del suelo, dirigió una sonrisa a la familia. Pero no le devolvieron el saludo. Muchas semanas más tarde supieron que la anciana llevaba toda su vida limpiando la playa de cristales para que los niños no se hirieran los pies. ******* Dada la naturaleza de la búsqueda espiritual... Un hombre llegó junto a una elevada torre, entró y vio que estaba todo oscuro. Moviéndose a tientas, tropezó con una escalera de caracol. Le entró curiosidad por saber adónde conducía y empezó a subir po...

Cuento

Desde Cuba nos envía nuestro Discípulo Valentin Rodriguez, este cuento... Durante la ocupación Satsuma de Okinawa, un Samurai que le había prestado dinero a un pescador, hizo un viaje para cobrarlo a la provincia Itoman, donde vivía el pescador. No siéndole posible pagar, el pobre pescador huyó y trató de esconderse del Samurai, que era famoso por su mal genio. El Samurai fue a su hogar y al no encontrarlo ahí, lo buscó por todo el pueblo. A medida que se daba cuenta de que se estaba escondiendo se iba enfureciendo. Finalmente, al atardecer, lo encontró bajo un barranco que lo protegía de la vista. En su enojo, desenvainó su espada y le gritó: ¿"Qué tienes para decirme"?. El pescador replicó, "Antes de que me mate, me gustaría decir algo. Humildemente le pido esa posibilidad." El Samurai dijo, "Ingrato! Te presto dinero cuando lo necesitas y te doy un año para pagarme y me retribuyes de esta manera. Habla antes de que cambie de parecer." ...

El Brahman astuto

EL BRAHMÍN ASTUTO Era en el norte de la India, allí donde las montañas son tan elevadas que parece como si quisieran acariciar las nubes con sus picos. En un pueblecillo perdido en la inmensidad del Himalaya se reunieron un asceta, un peregrino y un brahmín. Comenzaron a comentar cuánto dedicaban a Dios cada uno de ellos de aquellas limosnas que recibían de los fieles. El asceta dijo: --Mirad, yo lo que acostumbro a hacer es trazar un círculo en el suelo y lanzar las monedas al aire. Las que caen dentro del círculo me las quedo para mis necesidades y las que caen fuera del círculo se las ofrendo al Divino. Entonces intervino el peregrino para explicar: --Sí, también yo hago un círculo en el suelo y procedo de la misma manera, pero, por el contrario, me quedo para mis necesidades con las monedas que caen fuera del círculo y doy al Señor las que caen dentro del mismo. Por último habló el brahmín para expresarse de la siguiente forma: --También yo, queridos compañeros, dibujo ...

El Maestro tántrico

EL YOGUI TÁNTRICO Era un yogui abstinente que había aprendido a canalizar todas sus energías sexuales hacia el desarrollo espiritual. Vivía en una casita a las afueras del pueblo y era frecuentemente requerido por devotos que le reclamaban instrucción mística. Cierto día, un grupo de buscadores lo visitaron y le expusieron la siguiente cuestión: --Maestro, nos preguntamos cómo puedes asumir tan fácilmente tu soledad, cómo no echas de menos a una mujer que te acompañe y te sirva de apoyo y consuelo. --Nunca estoy solo, os lo aseguro -repuso el yogui-. Yo soy hombre y mujer. He logrado unificar en mí ambas polaridades y jamás podré ya sentirme solo. Me siento pleno y siempre acompañado. Cuando, por ejemplo, barro mi casa o tiendo mi lienzo, soy mujer; pero cuando cargo grandes pesos o corto leña, soy hombre. Según la tarea que lleve a cabo, me siento hombre o mujer, pero en verdad no soy ni lo uno ni lo otro, porque soy ambos a la vez. *El Maestro dice: Para el ser realizado, sólo ...

El Maestro

Érase una vez un maestro que hablaba a un grupo de gente y su mensaje resultaba tan maravilloso que todas las personas que estaban allí reunidas se sintieron conmovidas por sus palabras de amor. En medio de esa multitud se encontraba un hombre que había escuchado todas las palabras que el maestro había pronunciado. Era un hombre muy humilde y de gran corazón, que se sintió tan conmovido por las palabras del maestro que sintió la necesidad de invitarlo a su hogar. Así pues cuando el maestro acabó de hablar, el hombre se abrió paso entre la multitud, se acercó a él y, mirándole a los ojos, le dijo: Sé que está muy ocupado y que todos requieren su atención. También sé que casi no dispone de tiempo ni para escuchar mis palabras, pero mi corazón se siente tan libre y es tanto el amor que siento por usted que me mueve la necesidad de invitarle a mi hogar. Quiero prepararle la mejor de las comidas. No espero que acepte, pero quería que lo supiera. El maestro le miró a l...

Cuando la muerte llegó a Bagdad

El discípulo de un Sufí de Bagdad estaba un día sentado en un rincón de una posada, cuando oyó hablar a dos personajes. Por lo que decían, se dió cuenta de que uno de ellos era el Ángel de la Muerte. "Tengo varias visitas que hacer en esta ciudad durante las próximas tres semanas", le decía al Ángel a su compañero. Aterrorizado, el discípulo se escondió hasta que ambos hubieron partido. Entonces, usando su inteligencia para resolver el problema de cómo frustrar una posible visita de la muerte, decidió que si se mantenía alejado de Bagdad, no sería alcanzado. Sólo hubo un corto paso entre este razonamiento y alquilar el caballo más veloz disponible y espolearlo día y noche en dirección a la lejana ciudad de Samarcanda. Mientras tanto la Muerte se encontró con el maestro Sufí y hablaron sobre diversas personas. "¿Y dónde está tu discípulo tal y tal?" preguntó la Muerte. "Debe de estar en algún lugar de esta ciudad, empleando su tiempo en cont...

Arreglar el mundo

Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos. Pasaba sus días en su laboratorio en busca de respuesta para sus dudas. Cierto día, su hijo de seis años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar, el científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiera entretenerlo. De repente se encontró con una revista, en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entregó a su hijo diciendo: “como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin la ayuda de nadie.” Entonces calculó que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así. Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño que lo llamada calmadamente. "Papá, Papá, ya hice todo, conseguí terminarlo...

La realidad

Recuerdo una anécdota que me contaba mi Maestro acerca de este concepto de la verdad absoluta... “Dos discípulos de un Maestro discutían sobre el camino de práctica correcto. Como no podían resolver el conflicto, acudieron a su maestro, que estaba sentado con un grupo de estudiantes. Cada uno de los discípulos expresó su punto de vista. El primero habló del camino del esfuerzo. Dijo: “Maestro, ¿No es cierto que hemos de hacer un esfuerzo total para abandonar nuestros viejos hábitos y modos inconscientes? Hemos de hacer un gran esfuerzo para hablar con honradez, ser atentos y estar presentes. La vida espiritual no se reduce a la casualidad, “ dijo “sino poniendo todo nuestro esfuerzo en la tarea”. El maestro replicó: “tienes toda la razón.” El segundo discípulo se extrañó y dijo: “Pero maestro, ¿No es el verdadero camino espiritual el de soltar, entregarse y dejar que el tao, lo divino, la naturaleza verdadera se exprese?” Prosiguió: “No es mediante el esfuer...

El viajero sediento

Lentamente, el sol se había ido ocultando y la noche había caído por completo. Por la inmensa planicie de la India se deslizaba un tren como una descomunal serpiente quejumbrosa. Varios hombres compartían un departamento y, como quedaban muchas horas para llegar al destino, decidieron apagar la luz y ponerse a dormir. El tren proseguía su marcha. Transcurrieron los minutos y los viajeros empezaron a conciliar el sueño. Llevaban ya un buen número de horas de viaje y estaban muy cansados. De repente, empezó a escucharse una voz que decía: --¡Ay, qué sed tengo! ¡Ay, qué sed tengo! Así una y otra vez, insistente y monótonamente. Era uno de los viajeros que no cesaba de quejarse de su sed, impidiendo dormir al resto de sus compañeros. Ya resultaba tan molesta y repetitiva su queja, que uno de los viajeros se levantó, salió del departamento, fue al lavabo y le trajo un vaso de agua. El hombre sediento bebió con avidez el agua. Todos se echaron de nuevo. Otra vez se apagó la luz. Lo...

Libro "La sombra en el espejo"

En próximas fechas pondremos a la venta el último libro escrito por Shi Yan Jia, en un formato absolutamente artesanal y personalizado. Edición muy limitada. Formatos: A4 o A5, a elegir. 350 páginas. Hay que hacer la reserva si te interesa.

Frases

"La tontería es infinitamente más fascinante que la inteligencia; La inteligencia tiene sus límites, la tontería no". ( Claude Chabrol )

Las tres barreras

Llegó un discípulo de Hsu Yun con él y le dijo: - " Maestro, quiero contarte cómo un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia... " Hsu Yun le interrumpió diciendo: - " Espera, ¿Ya hisiste pasar a través de las tres barreras lo que me vas a decir? " - " ¿Las tres barreras? " - " Si " - replicó el Maestro -. " La primera es la verdad . ¿Ya examinaste cuidadosamente si lo que quieres decirme es verdadero en todos sus puntos?" - " No, lo he oído decir a unos vecinos... " - "P ero al menos lo habrás hecho pasar por la segunda barrera, que es la bondad . Lo que quieres decir, ¿Es por lo menos bueno?..." - "No, en realidad no, todo lo contrario..." - "¡ Ah! " - interrumpió el Maestro- " entonces vamos a la tercera barrera. ¿Es necesario que me cuentes eso? " - " Para ser sincero, no Maestro. Necesario no es ". - " Entonces ", - sonrió el sabio-, " si no es ver...

Cuentos (3)

NI TÚ NI YO SOMOS LOS MISMOS El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión. Entre sus primos, se encontraba el perverso Devadatta, siempre celoso del maestro y empeñado en desacreditarlo e incluso dispuesto a matarlo. Cierto día que el Buda estaba paseando tranquilamente, Devadatta, a su paso, le arrojó una pesada roca desde la cima de una colina, con la intención de acabar con su vida. Sin embargo, la roca sólo cayó al lado del Buda y Devadatta no pudo conseguir su objetivo. El Buda se dio cuenta de lo sucedido permaneció impasible, sin perder la sonrisa de los labios. Días después, el Buda se cruzó con su primo y lo saludó afectuosamente. Muy sorprendido, Devadatta preguntó: --¿No estás enfadado, señor? --No, claro que no. Sin salir de su asombro, inquirió: --¿Por qué? Y el Buda dijo: --Porque ni tú eres ya el que arrojó la roca, ni yo soy ya el que estaba...

Cuentos (2)

SÉ COMO UN MUERTO Era un venerable maestro. En sus ojos había un reconfortante destello de paz permanente. Sólo tenía un discípulo, al que paulatinamente iba impartiendo la enseñanza mística. El cielo se había teñido de una hermosa tonalidad de naranja-oro, cuando el maestro se dirigió al discípulo y le ordenó: --Querido mío, mi muy querido, acércate al cementerio y, una vez allí, con toda la fuerza de tus pulmones, comienza a gritar toda clase de halagos a los muertos. El discípulo caminó hasta un cementerio cercano. El silencio era sobrecogedor. Quebró la apacible atmósfera del lugar gritando toda clase de elogios a los muertos. Después regresó junto a su maestro. --¿Qué te respondieron los muertos? -preguntó el maestro. --Nada dijeron. --En ese caso, mi muy querido amigo, vuelve al cementerio y lanza toda suerte de insultos a los muertos. El discípulo regresó hasta el silente cementerio. A pleno pulmón, comenzó a soltar toda clase de improperios contra ...

Cuentos (1)

EL PRÍNCIPE HIJO SIN PADRE [El Poder de la Verdad] Una vez, el Rey de Benares participó en un picnic en el bosque. Estaba feliz disfrutando de las flores, árboles y frutas. Observando toda esa belleza, caminó por el bosque y se alejó cada vez más. De repente se dio cuenta que estaba solo, lejos de sus acompañantes.Entonces, percibió la dulce voz de una mujer. Estaba cantando mientras recolectaba leña. Para no continuar solo en el bosque, el Rey siguió en dirección del sonido del canto. Cuando finalmente encontró a la mujer, vio que era muy hermosa e inmediatamente se enamoró de ella. Pasaron un rato juntos y el Rey la dejó embarazada de un hijo. Luego se identificó a la mujer diciendo que era el Rey de Benares y le explicó cómo se había perdido en el bosque. Ella le indicó el camino de regreso. Al despedirse, el Rey le entregó su valioso anillo con su escudo grabado y dijo: "Si de nuestro encuentro nace una niña, entonces, vende el anillo y usa el dinero para criarla bien. Si nace...