miércoles, 26 de diciembre de 2018



¿Están las artes marciales en decadencia?

Es cierto que es difícil establecer cuando un arte o una ciencia está en decadencia…en el caso de las artes marciales me atrevo a afirmar que sucede así debido a lo que nos muestran dos factores que considero hechos clave de los que habo aquí, y que percibo al moverme por de ámbito y a convivir con gente del mismo.

Estos factores son:

A – Al margen de las modas pasajeras, mi sensación es que el número de practicantes de artes marciales ha disminuido (al menos los que las practican con asiduidad y por motivos no relacionados con una profesión que se lo exija). Esto a nivel mundial, e incluso sin tener en cuenta la cantidad de población (o sea, debería haber más practicantes solamente por el hecho de que aumentó la población en el mundo).

B – Salvo algunas excepciones puntales, en promedio el número de competidores en torneos o competencias y exhibiciones de casi todas las artes marciales (sean consideradas deportes o no) también es menor.

Lo segundo casi con seguridad es consecuencia de lo primero, ya que siempre los practicantes de artes marciales que se dedican a competir más o menos frecuentemente, son menos que los que sólo aprenden o entrenan de forma recreativa. Es evidente que si hay menos practicantes por tanto habrá menos competidores.

A su vez, el que haya menos competidores implica que para llegar a ser campeón en un peso dado, se necesita menos esfuerzo (menos combates) que cuando el número de participantes en un torneo es mayor.

Suponga entonces por un momento que mi análisis es cierto. Volvamos entonces a la pregunta que motiva este post: ¿están las artes marciales en decadencia?

Creo firmemente que esto no es algo que pueda explicarse dentro del ámbito marcial exclusivamente, sino todo lo contrario: las artes marciales, los deportes de combate o los deportes de lucha están en decadencia por ciertas razones muy simples, a mi modo de ver, pero principalmente por las dos siguientes:

1) – A la gente, en general, no le gusta esforzarse para lograr algo: prefiere lo fácil. El espíritu de sacrificio cada vez es menor. La cultura del “ganarse el pan con el sudor de la frente” no está precisamente de moda.

2) – Oriente está en decadencia, o avasallado culturalmente por occidente. Esto incluye a la filosofía oriental (salvo el “resurgir” descafeinado de la new age y similares), de las que se nutren la mayoría de las artes marciales, o la que nutren las artes marciales, ya que en muchos casos es (o era) un circulo que retroalimenta ambas disciplinas .

3) – Relacionado con los dos puntos anteriores:

3.1) – Cada vez se tiene menos paciencia: se prefieren los resultados rápidos.

3.2) – Cada vez importan menos las habilidades no visibles: se prefiere la búsqueda de los títulos y el currículo por un lado; y la “belleza” o la “estética” mal entendida (musculación, cuerpo, gimnasio), por el otro.

Pasaré a hablar en detalle de cada uno de los puntos anteriores.

1) – Sobre la “apatía” (podríamos denominar) y el “ritmo de ciudad” que envuelve en general a la generación actual (jóvenes y “adultos”, siempre hay excepciones, por suerte). Es innegable que desde siempre el ser humano tiende hacia la comodidad, lo cual es totalmente loable y (en cualquier caso) inevitable. Pero esto no significa que olvidemos que las victorias más sabrosas son aquellas que implicaron un esfuerzo, una dedicación, que a la que no cualquiera puede acceder. Precisamente por eso: porque implica un esfuerzo, implica un sufrimiento mayor al normal, no tenemos que olvidar que también la recompensa puede ser (aunque no siempre) mayor de lo normal, única, exclusiva, especial, algo que no está al alcance de cualquiera en definitiva.

Pero esta tendencia al sedentarismo mal entendida y vivida, podemos es más patente actualmente porque, a diferencia de lo que ocurría antes, esto se manifiesta incluso dentro del propio tatami, dependiendo el caso.

Muchas veces, por ejemplo, se ve que chicos fueron mandados a practicar o entrenar por sus padres con el único objetivo de “llegar a cinturón negro”, sin importarles muchas veces el “pequeño detalle” de que su hijo se da cuenta de que el arte marcial que está practicando no le gusta, o simplemente no es algo para lo que él esté hecho (no todos nacemos para practicar cualquier cosa, es bien sabido).

Los padres, en este caso, son los responsables directos de que su hijo no preste atención al profesor o al maestro en la clase del un arte marcial. Pero muchas veces no son los únicos responsables, el propio profesor o maestro está implicado en esta “culpa”, y para entender esto aquí tenemos que hablar (cuando no) del dinero y la política, dos cosas que son prácticamente sinónimas…

Cuando un profesor tiene un gimnasio muchas veces (aunque por supuesto no siempre) su prioridad es mantenerse con lo que gane en ese gimnasio, lo cual es un hecho totalmente licito y entendible. Sin embargo, la necesidad de conservar a sus alumnos (clientes) hace que en muchos casos el profesor “omita” el decirle a los padres de un chico, claramente, que a su hijo NO LE INTERESA practicar el arte marcial en cuestión. Esto último es, ya sí, algo NO totalmente lícito y entendible (moralmente hablando al menos).

Ya lo dijo Jigoro Kano (creador del Judo): “El Judo no debe ser revestido con una etiqueta nacional, racial, política, personal, sectaria.”. Y por algo lo dijo, no la historia demuestra que no se equivocaba. Inevitablemente, el judo como casi toda arte marcial que fue adoptada por occidente, se vio a largo plazo, luego de la muerte de Kano, implicado en política (y dinero) a tal punto que se perjudica a veces a sí mismo… los resultados de esto están a la vista…: las artes marciales están en decadencia.

Vemos entonces que la política se mezcla con la decadencia, con el dinero y con el sedentarismo. Y vemos también que esto lamentablemente no es un problema que afecte exclusivamente a las artes marciales, sino que también se ve en la falta de practicantes de deportes o disciplinas verdaderamente duras como el montañismo de expedición.

No es casualidad que el nombre de casi todas las artes marciales japonesas modernas (y algunas no japonesas) contenga la sílaba o el ideograma “DO”. “DO” significa camino o doctrina, y como tal no puede más que implicar un esfuerzo continuado en una misma dirección para lograr algo: los resultados instantáneos están totalmente al margen de las artes marciales, y quizás por eso las artes marciales están quedando al margen de una época que busca resultados inmediatos como es la actual.

En definitiva, se ha olvidado o no se quiere ya aceptar que, tal como nos enseña una vez más una de las máximas de Jigoro Kano “El fracaso en la competición y en el entrenamiento, no debe ser motivo de desaliento o aflicción, pero es señal de la necesidad de una mayor práctica y de esfuerzos mas continuos”.

2) – Sobre la decadencia de oriente culturalmente hablando, poco puedo decir como artista marcial más que lo que ya he dicho.

Pero hay algo que es necesario recalcar: las artes marciales inundaban todo el sistema educativo oriental, y aunque incluso hoy en gran medida se mantienen estas tradiciones más que en occidente (donde nunca se llegó a implantar del todo), ya no sucede en algunos casos tan estrictamente como sería deseable.

Las artes marciales, “modificadas” en o por occidente, retornaron a oriente con ciertas mejoras técnicas en muchos casos, pero (sobre todo) con la decadencias a nivel filosófico y educativo que implica la “competitividad” mal entendida (ganar es el objetivo final) y el “propietariado” (todo tiene un dueño, todo es venido o comprado) que caracteriza a la civilización occidental contemporánea.

Si un arte marcial no se entiende como una forma de educar a una persona, una forma de autoeducación o (mejor dicho) de autodisciplina, no se logrará nunca que las artes marciales se perpetúen, sino todo lo contrario, lo que ocurre hoy: que involucionen. Que se pierdan en meras prácticas aisladas como un divertimento más, desprovisto de una filosofía o de una razón de ser. Por algo Jigoro Kano dijo: “El valor de una cosa depende de la forma en que se aborda mentalmente, y no de la cosa en sí misma.”

Las artes marciales no se ven ya (en general) como una forma de vida, sino como un simple “pasatiempo” más de una sociedad ociosa, aburguesada, como es en general la sociedad occidental u occidentalizada, a-culturizada del oriente actual. En general las artes marciales se deportivizaron, y este es el lamentable efecto secundario (aunque para nada necesario, depende del maestro y del alumno). Se me antoja llamarlo el síndrome de “ver los juegos olímpicos por televisión tirado sobre un cómodo sillón, pese a que nunca he practicado deporte” o el síndrome de “práctico deporte porque voy al gimnasio ha hacer sociales”.

O también, se entienden como una forma de matar, atacar o defenderse simplemente. Una “forma de combate” no un arte marcial. Se ha olvidado que las artes marciales forman “artistas”, no “combatientes”. Para esto último existen las carreras militares. En las épocas de las armas de fuego “populares” y disponibles para cualquiera, poco sentido tiene dedicarse a las artes marciales para atacar o defenderse solamente.

3.1 – Las clases no suelen durar tanto tiempo como duraban antes. Ahora, a nivel amateur, practicar una sola hora tres veces por semana, donde se incluye la parte física, suele ser lo usual. Anteriormente al menos se entrenaba físicamente una hora más por día, y solía agregarse incluso algunas horas más por semana (dependiendo el caso y en promedio, por supuesto).

El que las artes marciales no se puedan aprender “de la noche a la mañana” exaspera a los occidentales desde hace mucho. La prueba lo constituye el que tradicionalmente en oriente no existían más que los cinturones blanco y el negro. Se llegaba a cinturón negro simplemente cuando el blanco estaba lo suficientemente sucio. Así la experiencia y el rango jerárquico eran verdaderamente proporcionales al esfuerzo y las “caídas” (en judo literalmente) de los practicantes. No, a nadie se le ocurría ensuciar a propósito el cinturón, no pensaban tan ruinmente como lo hacemos ahora, se regían por otras normas, los motivaban otros fines, ni mejores ni peores, sólo moralmente distintos.

No es casualidad el que en la sociedad occidental u occidentalizada esto se de dentro de un ritmo social frenético e imparable, donde hay que llegar al trabajo a una hora determinada, donde se tiene que tener la computadora más rápida pese a que no es en realidad necesario, donde se tiene toda la vida estipulada y programada en función del reloj y no hay tiempo para perder.

3.2) – Conozco gente que realiza un cursos de perfeccionamiento en artes marciales con el único objetivo de mejorar su currículum vitae, y no son pocos… Usted, aunque no practique ninguna arte marcial, coincidirá conmigo en actualmente se persiguen los títulos y diplomas mucho más que antes. Y no como una consecuencia lógica del saber adquirido, que demuestre y confirme lo que aprendimos, sino como un fin en sí mismo, ya que de ello dependerá conseguir un trabajo, ganar más dinero, y “mejorar la vida” (sólo materialmente hablando) para el común de la gente. Las artes marciales no han quedado ajenas de esta carrera por las “buenas referencias”: policías, bomberos, agentes de seguridad, etc. mejoran su curriculum cuando se menciona que son cinturones negros de esto o aquello.

Si combinamos esta necesidad de demostrar lo que sabemos con un papel para conseguir un trabajo (y no con un examen, como debería ser) con el afán de lucro y poder que existe en las federaciones de artes marciales al mezclarse estas con política, las consecuencias negativas son evidentes:

– Muchos “saben” (léase, están titulados o matriculados para ejercer) artes marciales, porque han pagado lo suficiente y han aprobado los cursos de forma lamentable, ya que los requisitos para lograr titulaciones son cada vez más inversamente proporcionales al precio que se paga por ellas. Estos muchos no han alcanzado el contenido real, la riqueza interior que uno reconoce al dominar en alguna medida un arte marcial, sólo poseen el traje y el cinturón.

– Al mismo tiempo, muy pocos SABEN (léase, son artistas marciales y/o profesores que dominen el arte marcial en cuestión tal como acredita su título) ya que pocos se esfuerzan por algo más que por el título. Es decir, ven el título como una consecuencia de lo que saben, y no a la inversa, tal como entiendo debe ser.

Pero la búsqueda de apariencias vacías no se limita a perseguir títulos, diplomas y acreditaciones que no reflejen la realidad de lo que se sabe, sino también a una mejoramiento de lo que llamo “estética mal entendida”.

Existe un “culto al cuerpo”. Debemos vernos “lindos”, y con aspecto saludable. No importa si para ello debamos usar toneladas de cosméticos, broncearnos artificialmente, tomar anabólicos o realizarnos cirugías estéticas a gran escala.

Como la practica de artes marciales no nos hace necesariamente más lindos de lo que somos, aunque seguramente sí más saludables, esto aleja a posibles candidatos. Mucha gente preferirá verse en el espejo de un gimnasio mientras levanta pesas, antes que aprender a realizar una lucha o un kata, pensado que con lo primero persiguen una mejora estética mucho más segura y rápida, cuando en realidad la estética bien entendida está en el kata, o en el dominio del cuerpo y los músculos al realizar un combate; en la forma de desplazarse y de controlarse que se logra al practicar un arte marcial con sacrificio y dedicación (es decir, la única forma posible de practicarla EN SERIO). Por supuesto, el ir a un gimnasio es algo complementos válido, ya que en algunos casos son lugares para la práctica de disciplina tan respetables como el fisicoculturismo, pero en general no puede decirse (como me ha tocado escuchar) “yo hago deporte”, y tras preguntarle qué deporte practicaba decirme “voy al gimnasio”. Porque, dicho sea de paso, los gimnasios son consecuencias de una forma de vida social, de la búsqueda de la sociabilidad (y de la estética, como ya dije) mientras se realiza ejercicios. La prueba de ello es muy simple: salvo contadas excepciones, prácticamente todo lo que se hace en un gimnasio se puede hacer en nuestra propia casa o saliendo a un parque, y sin pagar por ello un centavo o, si se quiere, invirtiendo mucho menos de lo que se gasta en un par de meses de cuota en una o dos máquinas para realizar ejercicios.

De la misma forma en que muchos prefieren verse bien antes que estar bien, muchos prefieren consumir edulcorante a limitarse en el consumo de azúcar, tomar jugos artificiales a naturales, o comer comida precocinada a cocinárselas ellos mismos. Todo para “hacerlo más fácil”, o por no “perder tiempo” en hacerlo, o “gastar más dinero”, por poner solo algunos ejemplos con sus respectivas excusas.

Por último, no podemos negar que hay algunas cuestiones que siempre, de forma crónica, han contribuido a que las artes marciales no sean del todo populares, lo cual no está mal, ya que tradicionalmente ha equiparado a un “cinturón negro” con algo tan difícil de conseguir en otros ámbitos educativos como puede ser un doctorado universitario. Estas cuestiones que distinguen a las artes marciales son:

a – En las artes marciales en principio hay que aprender a obedecer para aprender, y a casi nadie le gusta acatar ordenes: se prefiere mandar

b – Las artes marciales se suelen relacionar exclusivamente de forma errónea con el uso de la violencia. Parece “sonar” siempre con más fuerza la palabra “marcial” que la palabra “arte”.

c – No todas las persona disponen de la capacidad psicomotora como para avanzar en el aprendizaje de un arte marcial…o de la paciencia que lo compense.

d – No todas las personas disponen del tiempo y/o el dinero necesario para practicar artes marciales…o quieren invertir en ello (no es “negocio”).

e – No todas las personas tiene el valor de animarse a todo lo anterior…quizás el factor fundamental.

Sin embargo, pese a lo dicho hasta ahora sobre la actual decadencia de las artes marciales, podría objetárseme con razón que sigue habiendo practicantes de judo, kung fu, karate, taikowndo, kendo, sipalki, capoeira, aikido, y de todas las artes marciales y deportes de combate, tan buenos como en todas la historia de las artes marciales ha habido. Eso es indudable, y demuestra que una institución puede estar en decadencia, pero esto no significa que lo esté lo principal, lo que sigue determinado la excelencia en la práctica de un arte corporal: el esfuerzo personal e intransferible del artista marcial que las practica.


(Articulo extraído del Facebook, del que no conozco su autor)

domingo, 23 de diciembre de 2018

TALLER INTENSIVO DE DEFENSA PERSONAL FEMENINA


 CURSO DEFENSA PERSONAL FEMENINA

SÁBADO, 19 DE ENERO

10.30 a 13.30
17.30 a 20.30

Coste: 25,00 €

Plazas limitadas

Edad mínima: 14 años

Dentro de la programación de cursos mono-temáticos, presentamos este taller intensivo dirigido especialmente a las mujeres. La problemática social actual, con los innumerables casos de acoso, de violencia social nos obliga a tratar de aportar herramientas útiles para que las mujeres (y hombres) puedan sentirse más seguros.
En esta ocasión, el curso estará dirigido a las mujeres y su enfoque diferente de las situaciones de peligro.

Se tratarán aspectos como 

la seguridad, 
la prevención y evaluación de riesgos
las defensas y actitudes
el aspecto psicológico,
técnicas de retención,
técnicas de suelo
métodos de entreno
puntos sensibles de ataque
y aspectos legales.

El curso estará impartido por Shifu Pedro Estévez Gil
CN 5º Duan Kung-Fu
Instructor Policial
Ex-Escolta profesional



 2º CAMPEONATO PROMESAS SHAOLIN
TROFEO NAVIDAD 2018

Un gran éxito y una gran fiesta fue este evento de nuestra escuela, donde los más pequeños pudieron por primera vez participar en una competición, mostrando así su trabajo y esfuerzo realizado durante los meses anteriores.

Hubo dos modalidades, Duanbing y Taolu, con tres categorías de edad. Los jueces tuvieron una labor difícil para poder puntuar las actuaciones de los niños/as, pues el nivel y las ganas eran muy altas. 

Enhorabuena a todos por vuestro trabajo y esfuerzo. 




Estos fueron los resultados:


TAO LU INFANTIL A (hasta 8 años)
1ª MANUELA SILES GONZALEZ             24.30             8.10
2º RAUL PEREZAGUA LARA                   24.20             8.06
3º LUCAS MARCHAND MUÑOZ               23.70             7.90
4º ANGEL GUZMAN JIMENEZ                   23.55             7.85
5ª CANDELA GONZALEZ SANTOS           23.00             7.66
6ª INÉS TAPIA DURÁN                               22.90             7.63
7ª CANDELA PORRAS CORTÉS                22.70             7.56
8º PABLO BARRANCO ESCOBAR              22.55             7.51
9º KAYAN GIL VANGOGH                            22.50             7.50
10º JAVI ALCÁNTARA BARRANCO             22.20             7.40
11ª MARIA GONZALEZ GARCIA                  21.40             7.10
11º DIEGO GONZALEZ ROJAS                    21.40             7.10

TAOLU INFANTIL B (8 A 12 AÑOS)
1º SAMUEL RODRIGUEZ GARCIA            25.20             8.40
2ª ELENA MASSRI PEREZ                         24.95             8.31
3º MIGUEL TAPIA DURÁN                          23.20             7.73

TAOLU JUVENIL (13 A 16 AÑOS)                     
1º PEDRO GUERRERO SANCHEZ           25.60             8.53
2º JAVIER SANCHEZ NAVARRO              25.55              8.51
3ª NAZARET MASSRI PEREZ                   25.45             8.48
4º NICOLÁS SILES GONZALEZ                 25.05             8.35
5º MAXIM AROCHA KLYNOVA                   24.90             8.30
6º PABLO PEREZAGUA LARA                    24.50             8.16
7º JUANB. RODRIGUEZ VINÓS                  23.40             7.80
8º SAMUEL LOPEZ ARIAS                           22.85             7.61
9º DANIEL HUFANCIA RESPECIA               22.70             7.56


DUANBING INFANTIL A

1º ANGEL GUZMAN JIMENEZ
2ª INES TAPIA DURÁN
3º RAUL PEREZAGUA LARA

DUANBING INFANTIL B

1ª ELENA MASSRI PEREZ
2º MIGUEL TAPIA DURÁN
3º SAMUEL RODRIGUEZ GARCIA

DUANBING JUVENIL

1ª NAZARET MASSRI PEREZ
2º JAVIER SANCHEZ NAVARRO
3º NICOLÁS SILES GONZALEZ

domingo, 2 de diciembre de 2018


El camino equivocado…

Son muchas las escuelas y maestros occidentales que venden humo en forma de pretendida espiritualidad. Palabras y frases de guerreros, de héroes y demás fauna se dicen y se oyen muchas veces como ecos de fracasos personales y de caminos recorridos en sentido errático. Pero es, o se queda en pura fantasía, en el intento burdo de imitar las milenarias culturas orientales. Es cuasi un engaño o auto-engaño, porque muchos, aún sabiendo que nada de lo ofrecido obedece a una realidad tangible, siguen adhiriéndose la etiqueta de pertenencia a tal o cual escuela con su camino espiritual iluminado de luces cual adorno navideño. O quizás se regodean inconscientemente en la ceguera de la luz que les proyecta su maestro, aun cuando éste, lo que tiene, es una linterna. La realidad es otra…

Aun así, existen escuelas y maestros que si recorren ese camino. Y lo hacen, no vendiendo nada ni predicando las bondades de su filosofía, sino actuando tal y como son. Ellos son esa filosofía. Basta observarlos, seguirlos sin prejuicios para darse cuenta de lo que hay detrás de sus apariencias. No van disfrazados de nada, ni venden una imagen pública, mientras en lo privado actúan de otra manera. Son lo que son, y quienes tienen la valentía de seguirles, a pesar de todo, podrán descubrir la autenticidad de lo que enseñan. Sin reservas, sin secretos ni historias extrañas. Dándolo todo por sus alumnos, en la medida que éstos sean capaces de asumir lo que aprenden. Les deja libertad de acción y decisión, porque solo así pueden crecer. Solo así pueden abrir los ojos a la realidad del camino filosófico a seguir. Solo así pueden desplegar las alas del conocimiento y echar a volar en su momento.

Pero estos alumnos también han de estar dispuestos a ser sinceros, a entregarse por completo a las enseñanzas, sin titubeos, con persistencia y humildad. Han de estar dispuestos a no poner en duda las enseñanzas, aunque sí a ser críticos con lo que hacen.

Muchas veces sucede que el maestro enseña cosas muy profundas y relevantes, sin apenas indicar nada al alumno. Sin pronunciar palabras ni explicar nada. Solo se ha de comprender. Para ello solo se ha de llevar “el vaso vacío”. Han de estar ahí, sin perderse ni un solo momento. Solo con su presencia, los verdaderos maestros pueden transmitir muchas cosas.

Cuando el maestro te indica o señala un error en tu técnica, y tú no haces caso ni la corriges, entonces habrás dado un paso en la dirección equivocada. Dirigirás tus pasos por un camino erróneo, que no te llevará muy lejos. Y cuando esto sucede varias veces, se vuelve una actitud, y entonces ya habrás perdido el vínculo que te podía unir a tu maestro. Le habrás decepcionado…

Cuando en una escuela, el maestro programa actividades fuera de los horarios habituales de entrenamiento o clases, tomando tiempo de su tiempo libre, todo alumno que de verdad quiera seguir el camino de aprendizaje correcto, debería hacer lo posible por asistir. No hacerlo, o mostrar desinterés, es evidenciar su desconocimiento del camino elegido. El camino de Shaolin, engloba muchos aspectos, muchos de ellos culturales, que son esenciales para comprender mejor lo que se está practicando.
Cursos y entrenamientos monotemáticos, charlas filosóficas, meditaciones, ceremonias y celebraciones, también forman parte de la cultura de Shaolin. Y cuando menos, el verdadero discípulo ha de estar presente en todos ellos, porque por ese medio, está haciendo patente su compromiso con su maestro y la escuela. Está demostrando que le interesa todo lo relacionado con Shaolin, pero sobretodo, demuestra con hechos su inquebrantable fe en su maestro.

La disciplina, los valores éticos, la paciencia, la humildad y la perseverancia, son algunos aspectos inherentes a la práctica del Kung-fu de Shaolin. Sin todo ese bagaje, es muy difícil, por no decir imposible, alcanzar metas lejanas en nuestro aprendizaje. Es como emprender un largo viaje sin llevar nada para el camino. No puedes ir muy lejos…


lunes, 9 de julio de 2018

EL SILENCIO DEL MAESTRO



               Muchas veces había observado en silencio a mi Maestro, el primero que me abrió las puertas del camino del Kung-fu tradicional. Me preguntaba cuales habían sido los motivos que le habían impulsado a ser lo que era. ¿Cómo lo había logrado? ¿Por qué era un maestro en su arte? ¿De dónde había surgido esa sabiduría? ¿Por qué había tan pocos como él?...

Hoy, más de cuarenta años después, comprendo con claridad el porqué era un maestro. Y lo comprendo tras haber recorrido parte del camino que él me señaló. Un camino lleno de vicisitudes y obstáculos que me han servido, no obstante, para ir aprendiendo.

Hoy, observo, - igual que lo hiciera en aquella ocasión -, a mis alumnos. A algunos de ellos. Y veo similitudes entre ellos y lo que me decía mi maestro…”Algún día, si sigues este camino, encontrarás la respuesta”.

Cierto. La he encontrado. Ahora es verano. El calor. La gente prefiere la playa, el tiempo libre, el no hacer nada, el descansar. El no entrenar durante unos meses. Y esos alumnos me han dado la respuesta. Ellos, tengo muy claro que jamás llegarán a donde llegó mi Maestro. A conocer la sabiduría, el auto-control, la disciplina, el auto-conocimiento. La evolución como ser humano, dotado de conciencia, de sentido de la vida.

Estos alumnos, que si bien entrenan durante el resto del año bien, no llegarán a superar el listón de las mínimas dificultades, cuando éstas se presenten. No han cultivado su espíritu. Están en un camino que no conduce siquiera a la meta que ellos creen haber elegido. Tarde o temprano se perderán y el camino bajo sus pies desaparecerá. Porque descansar del aprendizaje, es un contrasentido, un absurdo. ¿Acaso descansamos de comer, de respirar?

En cambio, observo otros, para los que el verano es una oportunidad de entrenar más. Que no faltan ni un solo día a las clases; Que se levantan temprano por la mañana para asistir a una clase de meditación o no les importa el calor que haga para estar entrenando duro, día a día. Alumnos que se cuestionan todo lo que hacen y van evolucionando poco a poco. Alumnos que desarrollan su conciencia a base de reflexionar, de observar en silencio las experiencias. A veces sin darse cuenta.

Éstos últimos son los que transitan por el camino correcto. Un camino que les puede llevar a lo más alto en todos los ámbitos. En el Kung-fu, en el trabajo, en sus relaciones personales. Simplemente se les nota en su actitud, en su mirada incluso.

Éstos son los pocos que llegarán lejos, quizás a ser maestros o Instructores y así continuar con la línea tradicional y mantener viva la escuela, el Kung-fu. Porque sin este tipo de personas fuertes, hoy en día no existirían las escuelas ni estilos. Son pocos, si, pero están en el camino.


Pero este camino es duro y difícil. Es un camino solitario, muchas veces incomprendido o malinterpretado. Lleno de falsas ilusiones, de alimentos para el ego. Un camino en el que es muy fácil caerse. Y levantarse mil veces. Y hay que hacerlo en silencio. El silencio del Maestro.

viernes, 6 de julio de 2018

CTO. ANDALUCIA UNIONWUSHU 2018

 El pasado día 30 de Junio, celebramos en nuestra localidad, el CAMPEONATO DE ANDALUCÍA de Kung-fu tradicional de UNIONWUSHU.

Por circunstancias ajenas a nuestra voluntad, el evento se tuvo que hacer al aire libre, en el estadio municipal de Fútbol, lo que causó algunos inconvenientes que finalmente fueron solventados.

El evento contó con la organización de nuestro colectivo de Unionwushu, que se desplazaron desde diferentes provincias de nuestra comunidad autónoma. Un gran equipo técnico y humano que hace posible que tengamos estos eventos, sin que muchas veces no se les vea y reconozca su enorme trabajo. Gracias a todos, compañeros.

      Comenzamos a la hora prevista, con la presentación de los equipos, que superaba el centenar de participantes, con edades comprendidas entre los 5 y los 15 años. Como sorpresa, aparecieron los personajes de Kung-fu Panda, Po y la tigresa, que levantó las sonrisas de todos. 

 Dió comienzo el espectáculo con una pequeña exhibición por parte de nuestra escuela, con formas, aplicaciones y rompimientos.
Y a continuación las primeras categorías de competición, con los alevines, que ya dieron aviso del alto nivel que íbamos a tener.

Los más pequeños de nuestra escuela, que era la primera vez que competían, lo tuvieron muy difícil, pero hicieron un digno papel con su actuación.

Al final consiguieron algunos trofeos en varias categorías. y se lo pasaron en grande, que es lo más importante.

Agradecer desde aqui, la colaboración de los diferentes patrocinadores y empresas, que fueron los que hicieron posible la celebración del evento. Gracias a todos.

Gracias también al gran equipo de UNIONWUSHU, por su profesionalidad y trabajo. Me siento orgulloso de pertenecer a este grupo.

 Agradecer también a todos los familiares y amigos que fueron a presenciar el evento, por vuestra paciencia, vuestro apoyo y colaboración.




viernes, 4 de mayo de 2018

NUEVA JUNTA DIRECTIVA de la STKA ESPAÑA


    Se constituyó ayer tarde noche, la nueva Junta directiva de nuestra asociación, con el objetivo de cumplir con los preceptos legales y trabajar para sacar adelante los distintos proyectos que tenemos en mente.

      Se presentaron para los distintos cargos estudiantes y familiares de alumnos de la escuela. Tras la votación, el esquema de la directiva, queda como sigue:


PRESIDENTE
D. Pedro Estévez Gil

VICE-PRESIDENTE
D. Javier Siles

SECRETARIA
Dª Elena Pérez López

VOCALES
D. Javier Garcia López
Dª Janet González
Dª Eva Campos Gutiérrez

AMITUOFO