lunes, 22 de mayo de 2017

Seminario Nacional Shaolin
            Apenas han transcurrido 24 horas de finalizar el seminario, y ya se echa en falta algo que es difícilmente descriptible. La experiencia vivida ha sido muy intensa, llena de matices, de emociones y reflexiones. Como tantas otras veces, son diferentes e irrepetibles en cada ocasión que se ha celebrado, pero siempre intensas para todos los participantes.
Desde mi perspectiva, puedo observar esas emociones que los participantes expresaban, muchas veces inconscientemente, y en otras ocasiones, muy lúcidos. Sin duda para todos ha sido una experiencia muy enriquecedora en muchos sentidos.
Creo que los objetivos que me había marcado para esta ocasión, se han cumplido en gran medida. Siempre cabe esperar que haya cosas que escapan a las previsiones; El tiempo y las circunstancias son como alfareros que modelan la realidad a su antojo. Pero lo tengo asumido y forma parte de mi filosofía; Las cosas son como son y debo adaptarme a las circunstancias que yo mismo he creado. Un seminario es para mí, ante todo una experiencia del corazón, una herramienta de profunda reflexión, donde lo más importante quizás, no son las materias técnicas que se estudian y aprenden, sino todo lo que hay detrás, lo que no se ve y en lo que hice mucho énfasis al inicio; La toma de conciencia de cada instante, de cada acción y pensamiento. Sólo así podemos preparar nuestra “tierra” para recibir esa semilla de la esencia de lo que es Shaolin, su cultura y filosofía. Porque solo en una tierra fértil, puede crecer esa sensación de despertar del ser, profundo y sabio, que encuentre el camino hacia un grado más intenso de felicidad. Por eso, el seminario es una herramienta de crecimiento, una experiencia para descubrirnos a nosotros mismos.
Cuatro días alejados del mundo externo, de los teléfonos móviles, de la televisión, de las numerosas distracciones de la mente que existen en nuestra sociedad, de las comidas basura, de los comportamientos adquiridos y las modas gestuales. Cuatro días alejados de influencias generadoras de malos hábitos, que anidan en nuestras adormecidas conciencias, como pájaros oscuros. Cuatro días en los que nadie echó en falta todas esas cosas, y en los que fueron poco a poco sustituidas por hábitos positivos; Por tiempos compartidos de verdad, y no a través de una pantalla de un móvil, donde la amistad recupera de verdad sus valores reales. Donde puedes tocar a tu amigo, a tu compañero. Donde ves que no hay diferencias ni distinciones de raza, credo o ilusorios estatus sociales. Unos días intensos, donde compartes todo, adquieres –o recuperas- cierta autodisciplina perdida y denostada por los nuevos padres modernos, que perdieron el equilibrio entre lo correcto y lo absurdo en el plano de la educación de sus hijos.
En definitiva, unos días de una intensidad emocional muy acentuada, donde de verdad se pudieron poner en práctica los valores profundos y atemporales de la filosofía de las artes marciales chinas, y del Kung-fu Shaolin en particular. Donde el WUDE adquirió forma casi física y fue entendido por muchos.

Días de duro entrenamiento en lo físico, con cientos de repeticiones, de comprender conceptos técnicos y buscar aplicaciones. De asombrarte de los detalles de una forma y sus conexiones metafísicas. Momentos intensos de superación personal, -cada uno en su medida- que a cada paso, a cada momento te parecían restar fuerzas, pero que a la vez te sacaban algo del interior que te hacía seguir. Eso se podía ver en los rostros de todos los asistentes, que mostraron una fuerza de voluntad extraordinaria.

martes, 11 de abril de 2017

SEMINARIO SHAOLIN 2017


















Estimados Socios/alumnos y padres

             Me complace presentaros la XVII edición del SEMINARIO NACIONAL SHAOLIN, que se celebrará del 18 al 21 de Mayo del presente año en las instalaciones del FUERTE NAGÜELES de Marbella.
             Las especiales connotaciones de este evento, lo hacen ciertamente único en su género en toda la geografía nacional, tanto por su contenido, como por el lugar de celebración, ubicado en un enclave natural y no obstante cercano.
  Los principales objetivos y características de este Seminario, son los que siguen:

·   Dar a conocer el SHAOLIN KUNG-FU en sus múltiples facetas, tanto técnicas como filosóficas.
·   Desarrollar un método de trabajo intensivo, basado en la enseñanza tradicional y emocional.
·   Inculcar los valores éticos de las Artes Marciales chinas de una forma real y práctica.
·   Trabajo de la convivencia y las relaciones de comunicación directa con los demás.
·   Desarrollar aspectos del respeto a los demás, la naturaleza, la convivencia.

  Trabajo Psico-técnico

·   Entrenamiento de las bases del estilo Shaolin (Jibengong)
·   Aprendizaje de 1 forma mano vacía (LUOHAN QUAN)
·   Aprendizaje y manejo de armas (sable y lanza)
·   Entrenamiento físico
·   Entrenamiento con aparatos
·   Convivencia 24 horas
·   Meditación
·   Qi-gong y Taichi
·   Charlas sobre filosofía y budismo

  A este curso pueden acudir todos los interesados a partir de los 10 años de edad, siempre con consentimiento firmado por su tutor legal. Para los niños/as es un evento especialmente interesante, ya que se les enseñará la idea de “esfuerzo = recompensa”.
  El acercamiento a la metodología de enseñanza que se sigue en el mismo Templo de Shaolin, hace que la experiencia sea inolvidable para todos los asistentes.
  La pre-inscripción se abrirá a primeros de Abril, y se podrá abonar en dos plazos (ver información detallada)
  Esperamos la asistencia de todos los miembros de nuestra escuela, incluidos los padres, que podrán participar también en algunas de las actividades y pasar así unos días en plena naturaleza, renovando espíritu y mente.

  Reciban un cordial saludo


           INFORMACIÓN

             FECHAS           18,19,20 y 21 de Mayo 2017
             LUGAR             Instalaciones Fuerte Nagüeles ( Marbella)
             IMPARTIDO POR       Maestro Shi Yan Jia (Monje budista Templo Shaolin) 5º Duan KFS
               Instructor Shi Heng Long (Jorge Wu) 2º Duan KFS
             INSCRIPCIÓN  a partir del 3 de Abril
    En la sede de la escuela o por email.
    Abonando el 30% del importe (50,00 €)
  OPCIONES  3 DÍAS (Viernes mediodía a Domingo tarde)
    4 DÍAS (Jueves mediodía hasta Domingo tarde)
    2 DIAS (Sábado y Domingo)

  COSTES  Socios STKA/UNIONWUSHU :  147,50 € (4 días) (Jueves a Domingo)
          135,00 € (3 días) (Viernes a Domingo)
            95,00 € (2 días) (Sábado y Domingo)
    No Socios:      157,50 € (4 días) (Jueves a Domingo)
         
    Acompañantes    135,00 € (3 días)

  INCLUYE  Camiseta Evento
    Diploma participación
    Alojamiento y comidas
    Curso Shaolin (6 horas/día)
    Actividades (Paintball / Circuito árboles / Equitación)

  REQUISITOS  Mayor de 10 años (autorización paterna)
    Uniforme Shaolin
   
  MATERIAL  Zapatillas deportivas (tipo Feiyue mejor)
    Traje Kung-fu Tradicional
    Sable* (Se podrá usar material proporcionado por la organización)
    Palo largo*
    Toallas y bañador
    útiles de aseo personal
    Camisetas
    Linterna

  NO SE PERMITE  Bebidas alcohólicas
    Fumar
    Teléfonos móviles encendidos
    Molestar a los animales
    Comportamientos inadecuados
    Salir sin aviso del recinto
    Visitas familiares / amigos

  * MATERIAL ESCUELA  El uso del material cedido por la escuela, supone un coste de 10 €






lunes, 12 de diciembre de 2016

El tesoro invisible…
El tiempo, ese concepto tan subjetivo, va pasando raudo y veloz por nuestras vidas, a veces sin que nos demos realmente cuenta de su paso. El tiempo, ese puñetero espacio inabarcable, a veces efímero como un chasquido de dedos, y otras que parece eterno, inamovible a los ojos de la impaciencia. Pero inexorablemente va dejando huella por donde pasa, seamos capaces de percibirlas o no.
Un año más, un montón de experiencias más, buenas, malas, regulares y algunas incalificables. Y uno, con el paso del tiempo, va acumulando esas experiencias, fuente de conocimiento a poco que abras tu mente y tu conciencia sea la conductora real de tu vida.
El tiempo te puede hacer más sabio, o simplemente más viejo, sin más. Eso depende solo de ti, de tu capacidad de comprender, de escuchar y de observar. Estas tres cosas que parecen quedaron relegadas para los eruditos y que en nuestra sociedad moderna, llena de parloteo constante e inútil, suenan arcaicas. Una sociedad donde estamos ya habituados a charlar continuamente, en un río de palabras vacías, mal utilizadas y que nadie escucha en realidad.
Aquí, el tiempo dedicado a escuchar, a observar las cosas y las circunstancias, adquiere un valor real. Casi se hace tangible. Y eso es un verdadero tesoro. Porque solo depende de ti como uses el tiempo que tienes, sea poco o mucho. Puedes aprovecharlo o puedes perderlo inútilmente en hacer cosas que no te aportan nada. Puedes perderte en largas conversaciones por sms o whatsup o conversar cara a cara con alguien, mirándole a los ojos, sintiendo las emociones propias y ajenas derivadas de ese contacto. La diferencia es abismal. Los beneficios son infinitos y muchas veces incomprensibles a primera vista.
Puedes también perder tu precioso tiempo jugando a videojuegos, a chatear on-line con otros perdedores de tiempo. Y es posible que incluso estés convencido de que te aporta algo positivo, de que aprendes algo útil, o que simplemente te diviertes. Pero también el tiempo, ese mismo que perdiste en su momento, te enseñará lo equivocado que estabas. Te enseñará cómo te auto-engañabas para justificarte. Como esa ‘mentira’ era fomentada y alentada por la sociedad de consumo para justificar esa pérdida de tiempo. Para incluso ocultar oscuros intereses, que no interesaba que te dieras cuenta de ellos. Pero entonces, ya no te quedará mucho tiempo para rectificar nada. Se te habrá escapado entre los dedos como el agua fresca que ya no puede saciar tu sed.
Somos todos seres que nadamos temporalmente en este río de la vida. Cada instante es crucial, es relevante porque estamos inmersos de lleno en el flujo continuo del tiempo. Cada instante es único e irrepetible. Cada segundo cuenta.

Perder el tiempo, es ese ‘ya lo haré luego’… o aquello de ‘ya habrá tiempo para eso’…

martes, 29 de noviembre de 2016

II TORNEO INTERNACIONAL DE KUNG-FU DE VILAREAL

UN EQUIPO DE LA ESCUELA SHAOLIN DE SAN PEDRO ALCANTARA COMPUESTO POR 7 DEPORTISTAS, PARTICIPÓ ESTE FIN DE SEMANA EN EL II TORNEO INTERNACIONAL DE KUNG-FU DE VILAREAL (CASTELLÓN), COSECHANDO UNA VEZ MÁS UN IMPORTANTE ÉXITO DEPORTIVO, CONSIGUIENDO UN TOTAL DE 15 MEDALLAS.
EL TORNEO CONTÓ CON LA PARTICIPACIÓN DE 415 DEPORTISTAS DE FRANCIA, ANDORRA, ITALIA, CHINA Y ESPAÑA, CON UN NIVEL MUY ALTO.

EL EQUIPO DE LA ESCUELA ERA PARTE DE LA SELECCIÓN DE UNIONWUSHU, QUE SE ALZÓ CON CASI EL 70% DE LAS MEDALLAS

LOS COMPONENTES DE LA ESCUELA SHAOLIN ERAN:

SAMUEL RODRIGUEZ GARCIA (1 ORO / 1 PLATA) ALEVIN

ELENA MASSRI PEREZ (2 BRONCE) ALEVIN

NAZARET MASSRI PEREZ (1 ORO / 1 PLATA) INFANTIL

JAVIER SANCHEZ NAVARRO (1 ORO / 2 BRONCE) INFANTIL

PEDRO GUERRERO SANCHEZ ( 3 PLATA) INFANTIL

ALVARO PRADA ARANGO (4º CLASIFICADO) SENIOR

ALI MOHAMMED CHIOUA (3 ORO) SENIOR


ENTRENADOR: SHIFU SHI YAN JIA (PEDRO ESTEVEZ GIL)

UNA VEZ MÁS, QUEDÓ PATENTE EL ELEVADO NIVEL DE LA ESCUELA EN ESTE TIPO DE EVENTOS INTERNACIONALES.

ENHORABUENA A TODOS.

Y NUESTRO ESPECIAL AGRADECIMIENTO A LOS PADRES, MADRES Y AMIGOS QUE NOS ACOMPAÑARON.

GRACIAS TAMBIÉN A LOS DIRECTIVOS Y DEPORTISTAS DE UNIONWUSHU POR LOS ÉXITOS Y EL TRABAJO CONSTANTE DE APOYO A LAS AAMM CHINAS.

Y FINALMENTE, GRACIAS A RUBEN SOLERA POR ORGANIZAR TAN MAGNIFICO EVENTO




jueves, 24 de noviembre de 2016

Guerra perdida...

Que los tiempos están cambiando, no es ninguna novedad. Que lo hacen a cada segundo, tampoco. Pero hay algo que sí que está cambiando, y es nuestra percepción del mismo. Al menos la mía. Y no solo eso está cambiando a un ritmo vertiginoso, sino que nuestra respuesta, tanto emocional como física lo hace también. Y eso, teniendo en cuenta de que nuestros pensamientos son los que conforman de una manera subliminal la realidad en la que vivimos, pues creo que debería preocuparnos un poco. O bastante…
Pero no, parece ser, a tenor de lo que observo día a día, de que nuestras conciencias están tan aletargadas, que no reaccionamos adecuadamente para conducirnos por un camino mejor. No. O eso, o es que aún sabiéndolo, no hacemos nada y nos importa un carajo monumental. No sé si es más de tontos, o inconscientes e ignorantes…
Eso sí, disponemos de una ingente cantidad de información sobre todo, pero cada vez estoy más convencido de que escalamos en una inmensa montaña de basura informativa, pensando que nos sirve de algo. Y la verdad es que solo sirve para tener más información, pero poco más. Nos atiborramos de noticias sobre cualquier tontería que en realidad ni nos afecta ni nos interesa mucho. ¿No es eso el Facebook?... Entretiene, dicen algunos, pero, ¿Sirve de algo ese entretenimiento vacío? ¿Nos aporta realmente algo que pueda cambiar nuestras vidas y ser un poco más felices? ¿Entendemos mínimamente el porqué gastamos tanto tiempo en esos espacios ilusorios? ¿Y nos llega a preocupar realmente?
Damos por válidas nuevas formas de comunicación, nuevas maneras de expresarse, donde todo vale, sin tener en cuenta las consecuencias, que siempre las hay. Sin tener en cuenta de cómo eso puede modificar nuestra percepción de la realidad hasta niveles insospechados. Perdón, quise decir inconscientes.
Las emociones, verdaderos vehículos primarios de nuestra comunicación en todos los sentidos, se ven relegadas en un escueto plano secundario. Y a veces ni eso. Y entonces ocurren las percepciones de comunicación erróneas, las malas interpretaciones de lo que vemos y oímos, porque no hay una emoción a la que hacer frente, con la que interrelacionarse de manera directa y clara. Nuestras propias respuestas emocionales se ven condicionadas por la percepción –muchas veces errónea- de esa comunicación. Y cuando no tenemos enfrente un interlocutor real, que reacciona emocionalmente ante nosotros, no podemos saber si nuestras acepciones son realmente bien entendidas.
Luego nos quejamos continuamente de que “algo” no va bien en la sociedad, pero seguimos fomentando y manteniendo la fuente del problema. No queremos verlo. O no sabemos, porque de todo habrá.

Observo, no sé si con más tristeza que rabia, como hay personas, cada vez más jóvenes, que están literalmente (y patológicamente) enganchados al móvil, a las llamadas nuevas tecnologías. Sin ser conscientes del potencial peligro que tiene el mal uso de estas tecnologías, porque no vamos a negar que al fin y al cabo son herramientas de comunicación.
Pero aún así, también observo como la inconsciencia, alentada por esos medios e industrias, fomentan el uso indiscriminado de los mismos. Hay que convertir las posibilidades de mal uso y sus consecuencias,  en mínimas, hacerlas desaparecer por completo, para que el consumo del producto no pueda verse afectado. Por eso hay que hacer creer a la opinión pública que disponer de todas esas nuevas tecnologías, es lo moderno, lo imprescindible. Que casi no existe la vida sin esas tecnologías. Esa es la sutíl manipulación de las masas. Y es también esa la razón –o una de ellas- por las que todo cambia tan rápidamente. Aun no nos hemos familiarizado con un producto, cuando sale otro más avanzado al mercado. Y hala, a cambiarlo…
A mí personalmente, me parece una barbaridad y una inconsciencia total el darle a un niño de apenas 10 años un teléfono móvil de última generación. A un crío que apenas entiende lo que son las emociones ni por supuesto como manejarlas. Creo, sin exagerar, que le estamos proporcionando una peligrosa herramienta de auto-destrucción. Un medio en el que seguramente –es solo apariencia- se desenvuelva como pez en el agua. Pero es un agua envenenada, contaminada… Niños que manejan estas tecnologías como quien maneja una simple calculadora, pero que luego no saben relacionarse sanamente con el prójimo. Niños que no saben jugar. Niños que no han recibido educación emocional alguna…

Hace unos días, charlando con un amigo mío, que casualmente es Inspector Jefe de la Policía Nacional, especializado en temas de ciber-acoso y violencia de género, me comentaba que los padres no deberían proporcionales teléfonos móviles a menores de 12 años, bajo ninguna circunstancia, y a los menores de 16, que no dispusieran de internet o whatsapp en sus dispositivos, habida cuenta de los peligros reales que se están comprobando, algunos de ellos ya tipificados como delitos. Las repercusiones pueden ser muy serias y en ocasiones, por desgracia irreversibles.

Palabras como cyberbulling, sexting o grooming, nos pueden sonar como raras, extranjeras, pero son hechos que lamentablemente se están produciendo día a día en nuestras escuelas y tienen como punto común el uso –o mal uso- de las nuevas tecnologías de comunicación. El que un enorme porcentaje de menores dispongan de teléfonos móviles con internet, es la base para que estas peligrosas tendencias puedan proliferar sin freno alguno. La tontería de que el niño necesita un teléfono móvil para estar localizado, para una emergencia o, lo que me da la risa, para estudiar, queda evidente de que no es cierto. Bastaría con que, si fuera necesario de verdad, tuviera un terminal solo para llamar, sin internet. Es solo la excusa para justificar que se es incapaz de gestionar esta “necesidad imperiosa” de tener un móvil. De estar permanentemente enganchados al teléfono. Y da igual que se tenga solo 10 años.
Pero paradójicamente, los que parecen estar siempre equivocados, o exageran, o son anticuados, son precisamente las personas –como yo mismo- que alentamos de estos peligros potenciales, que la gente ‘dormida e ignorante’ no quiere ver, a pesar de que las evidencias y hechos están ahí, a la vista. Esta es mi ‘guerra particular’, por definirlo de alguna manera. Es mi lucha constante contra algo que sé no podré vencer nunca, pero que mi ideología y mi conciencia me empujan a enfrentar. Y no importa que me llamen de todo menos bonito, como dice el refrán. Sé que tengo razón. No necesito costosos estudios, ni eminentes científicos y psicólogos, ni jueces ni policías que lo confirmen y me puedan dar la razón. Es simple y pura visión clara. Es simple lógica conductual. Y contra eso solo cabe la demostración empírica de lo contrario. Y eso, por ahora no ha sucedido, ni creo que suceda…